El problema
Veri*Factu es obligatorio. Quien no esté listo en 2027 paga sanciones.
El Real Decreto 1007/2023 (modificado por el Real Decreto-ley 15/2025) obliga a todas las empresas y autónomos que emitan facturas con software a usar un sistema homologado Veri*Factu. Las fechas oficiales, tras el aplazamiento de diciembre de 2025:
- Empresas sujetas al Impuesto sobre Sociedades: 1 de enero de 2027.
- Autónomos y resto de obligados tributarios: 1 de julio de 2027.
Parece lejos, pero no lo es. Adaptar un sistema de facturación requiere elegir software homologado, migrar datos históricos, integrar con el CRM o ERP, configurar series de numeración, probar el flujo fiscal y formar al equipo. Hacerlo bien lleva semanas, no días.
Y encima, las sanciones son severas. Usar programas no certificados o manipulables se multa hasta 50.000 € por ejercicio fiscal. Omisión, alteración o destrucción de registros: entre 1.000 y 100.000 €. Facturar en Excel o con plantilla de Word deja de ser válido. Emitir facturas sin QR Veri*Factu y sin firma digital criptográfica es emitir facturas inválidas.
El segundo problema: muchos autónomos y pymes creen que «ya están listos» porque usan un programa de facturación. En realidad, solo el software certificado por la AEAT (Contasimple, Holded, Sage, Odoo y otros homologados) garantiza cumplimiento. Si tu programa actual no es homologado, en 2027 estás fuera.